“Los hombres no están hechos para los puestos sino los puestos están hechos para ellos”

Jean-Jacques Rousseau

por Ruben Garralaga Alonso

CEO en SAED Plataformas Virtuales

Según Mac Gregor, nuestro estilo de gestión de empresa depende esencialmente de la idea que tenemos del hombre en el trabajo. Siesta idea es pesimista, y ésta es la teoría X, es porque creemos que el hombre no está hecho por naturaleza para el trabajo. Para los reguladores de la teoría X, el hombre experimenta una aversión innata hacia el trabajo, y hará todo lo posible por evitarlo. Con motivo de tal aversión al trabajo, la mayoría de la gente no toma iniciativas y se les debe controlar, dirigir y amenazar mediante sanciones para que realicen los esfuerzos necesarios para poder alcanzar los objetivos de la empresa. Según esta teoría X, el individuo medio prefiere que le dirijan, desea evitar las responsabilidades, tiene relativamente pocas ambiciones y aspira más que nada a la seguridad: no le gusta cambiar. El gerente que se decanta por la teoría X ya no tiene “el corazón en la mano”. Sus manos están demasiado ocupadas por el trabajo. Su corazón ha cambiado y ha olvidado muy pronto que tenía uno. Su gestión resulta autoritaria y directiva.

“La confianza es buena, el control es mejor.”

LENIN

Si la visión que tenemos del hombre en el trabajo resulta optimista, teoría Y. Creemos que el hombre se desarrolla por naturaleza en su trabajo, que el gasto de esfuerzo físico y mental en el trabajo es tan natural como el juego o el descanso. Y el control externo y la amenaza de poner sanciones no son los únicos métodos para obtener un esfuerzo dirigido hacia resultados, porque al hombre le gusta tomar iniciativas y puede controlarse a sí mismo para alcanzar los objetivos de los que es responsable. En efecto, es capaz de imaginar y crear para resolver problemas. Para los seguidores de esta posición Y, el individuo medio aprende en determinadas condiciones no sólo a aceptar sino también a buscar las responsabilidades: el compromiso frente a los objetivos depende de las recompensas asociadas con su realización. El estilo será más participativo y delegativo.

“Escoge un trabajo que te guste y no tendrás que trabajar ni un solo día de tu vida”

CONFUCIO

Para realizar su autoevaluación, reste el 30 % de resultados, porque uno suele considerar que tiene mayor confianza en el hombre en el trabajo de lo que es en realidad. Obtendrá entonces su estilo real: si éste es inferior a 25 en la escala anterior, su estilo es de tipo directivo. Si es superior a 25, su estilo es participativo, favorable al enriquecimiento de la tareas de sus colaboradores . Si quiere realmente ser Y, debe emprender la gestión de empresas como lo sugiere Mac Gregor, es decir, como si fuera un jardinero: debe escoger el buen ambiente (relacional), el abono adecuado (informaciones, sistemas de motivación y remuneración) y esperar a que crezca. Los resultados llegaran por sí solos.